Esta en el aire

Algún día el Ángel de la Muerte tocara su trompeta para mí. Pero no se aflija ni lamente mi muerte -dijo viendo que yo estaba llorando- , pues si llegara esta misma noche yo no me negare a contestar su llamado. Pues la vida, después de todo, es sólo una espera. La muerte es todo…

Escarlata

A veces, después de una hora de apatía, mi extraña y hermosa compañera me tomaba la mano y la retenía apretándomela cariñosamente, mirándome al rostro con los ojos lánguidos y ardientes, y respirando tan de prisa que su vestido subía y bajaba con la tumultuosa respiración. Era como el ardor de un enamorado; me turbaba;…