PROYECTO DE EPILOGO…

Sereno como un sabio y dulce como un maldito, he dicho: ¡Yo te amo, oh hermosa mía, encantadora!… Cuantas veces… Tus libertinajes sin sed y tus amores sin alma, Tu gusto del infinito Que en cualquier parte, aun en el mal mismo, se proclama, Tus bombas, tus puñales, tus victorias, tus fiestas, Tus arrabales melancólicos,…

Infierno, IX

¡Oh! Vosotros que tenéis el intelecto sano, mirad la doctrina que se esconde bajo los velos de tan extraños versos.   O voi ch’avete li ‘ntelletti sani, mirate la dottrina che s’asconde sotto ‘l velame de li versi strani. . (Infierno, IX, 61-63)    

Le Message Retrouvé

“Sólo oímos el eco de tu voz, sólo percibimos el reflejo de tu claridad, y henos aquí del todo estupefactos, cegados y sin fuerzas ante tu grandeza”.   Louis Cattiaux    

épsilon

Recuerdo la pesadez de mis piernas… creo que nunca había sido consciente del enorme poder de la gravedad, hasta esa noche. Desde hace unos años suelo tener la misma fantasía: me encuentro en un salón repleto de asistentes, todo es música, baile y risa. Pero, si uno quiere pertenecer debe cumplir con una única regla….

POR ESO REFLEXIONO SOBRE LA MUERTE…

La alegría por las cosas más pequeñas recién te llega cuando has aceptado la muerte. Pero si miras ávidamente todo aquello que aún podrías vivir, entonces nada es lo suficientemente grande para tu gozo y las cosas más pequeñas que permanentemente te rodean ya no te resultan una alegría. Por eso reflexiono sobre la muerte,…

LA CORTEZA

Es posible entrar en la infancia de otra persona. No hablo de inventar una historia lo suficientemente hermosa, o triste, o rara, que nos dé la ilusión de estar unidos, sino de entrar, como entra la raíz de un árbol en la raíz de otro, cuando el espacio que los separa es poco. Hablo de…

El corazón más plano de la tierra

El corazón más plano de la tierra, el corazón más seco, me mostró su ternura. y yo tuve vergüenza de la mía.   Tuve vergüenza de los himnos largos, de las constelaciones derramadas, de los gestos nupciales y espumosos, de las escarapelas del amor, de los amaneceres desplomados.   Y también tuve miedo. Miedo de…