En los oscuros lugares del saber

Una sola posibilidad aún de hablar de un camino queda: que es. En este hay muchísimos signos de que lo que es no se ha generado y es imperecedero, pues es de intactos miembros, intrépido y sin fin. Ni nunca fue, ni será, puesto que es, ahora, junto todo, uno, continuo. Porque ¿qué origen le buscarás? ¿cómo, de dónde habría tomado auge? De lo que no es, no te dejaré decirlo ni pensarlo, pues no es posible decir ni pensar que no es. Y ¿qué necesidad le habría hecho nacer después más bien que antes, tomando principio de lo que nada es? Así, necesario es que sea totalmente, o que no sea.

Parménides


 

El poema de Parménides del siglo V a. C. es, además de uno de los pilares de la cultura occidental, un texto enigmático que ha desafiado a todos sus intérpretes durante más de dos mil quinientos años. A partir de un profundo conocimiento de la filología clásica y de unas reveladoras inscripciones halladas en el sur de Italia hace cuarenta años –tan extraordinarias que los especialistas hasta ahora no habían sabido cómo interpretarlas–, Peter Kingsley nos inicia en un fascinante recorrido filosófico que transforma radicalmente nuestra visión de la Grecia antigua.

Allí donde creíamos ver solamente el origen de la filosofía occidental, nos encontramos con un sustrato religioso en donde los iatromantes y sacerdotes de Apolo conducen a los iniciados hacia un saber encaminado a transmutar el concepto de lo real. Kingsley, que despoja su investigación de todo ropaje académico, nos ofrece una seductora narración que nos transportará a esos oscuros lugares bajo tierra en donde los ritos de incubación y quietismo fueron el origen del mensaje metafísico de Parménides, cuyo contenido sapiencial, según Kingsley, se ha intentado ocultar, a partir de Platón, tanto del poema de Parménides como del contexto del cual procede.

«Kingsley sugiere que las claves del saber olvidado están en los infiernos y en el éxtasis de Apolo, dos constantes del poema de Parménides. Lo que sigue es un ensayo que reclama de manera apasionada el reencantamiento del mundo. En los oscuros lugares del saber es un ensayo breve y apasionado que consigue ser, sin interrupción, un elogio del arcaísmo, una hermenéutica novedosa del pensamiento de Parménides, una historia secreta de la nostalgia, una teoría de la conspiración y un tratado muy hermoso sobre los sueños y los oráculos.»

«Hay una felicidad contagiosa en su manera de narrar, un furor que acaba volviendo transparente el viaje a otros mundos… Su planteamiento tiene una virtud insólita: está a salvo de los vicios de la erudición.»
Pablo Romero. MU

9788493778415

https://www.feriadellibromonterrey.mx/

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4 comentarios sobre “En los oscuros lugares del saber

  1. ¡Parménides… magnífico! De hecho, es uno de mis preferidos de la saga presocrática. Asistente habitual -según se puede deducir- de los misterios de Eleusis o cualquier otra modalidad similar, (Tracia, órficos, Samotracia, etc.). Del que se dice, fue el iniciador de la corriente metafísica occidental.

    En aquellos ritos… -a los que no faltaba ni un solo personaje cultural insigne- …se ponían hasta arriba del famoso néctar ese… -el kikeón- …que propiciaba las visiones necesarias para asistir al más rancio y prístino espectáculo vital: El del saber y el entendimiento hasta las últimas consecuencias; e incluso a veces hasta alcanzar la noción de la primera causa sin ayuda de léxicos, raciocinios ni lingüísticas. Tal como aduce el comentario del crítico que aquí citas… la cognición originaria que… “está a salvo de los vicios de la erudición.”

    https://es.wikipedia.org/wiki/Cice%C3%B3n

    Por eso te comentaba anteriormente que… en aras a surcar tales designios de “cordura alocada”, el buen ‘iatromante’ ha de deshacerse de la mente y de su patrimonio lastre: El pensamiento.

    Y otra cosa: Servidor pensaba que se decía “diatromante” en lugar de “íatromante”. Pero ‘paice’ ser que va a ser que “nonssss”:

    https://en.wikipedia.org/wiki/Iatromantis

    En definitiva: ¡Qué gran entrada, reina! …-y mejor reseña bibliográfica-.

    Me “vi” a “tené” que inocular ese libraco de Kingsley. ¿No lo tendrás en .pdf? (XD!!)

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    1. Claro, que filosofo no estaba iniciado en los misterios de Eleusis, pero ciertamente en el caso de Parménides tenía además la cercania con el conocimiento de Oriente.

      “El buen ‘iatromante’ ha de deshacerse de la mente y de su patrimonio lastre: El pensamiento” EXACTO, porque la verdad no puede ser dicha, sólo puede ser sentida. y además la verdad es intima nadie va a venir a explicarnos los grandes misterios, porque uno mismo es el misterio experimentandose. Que gran broma cósmica! 😉

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