LVX

Que tenga los ojos limpios, que no escondan nada. Que se mueva como los niños que me contaron aquel cuento, que entienda de hadas. Que las estrellas la orienten, que nunca se pierda. Que no lleve mi herencia… que sea feliz. Así sea. 

Otra atadura

La gente decía que yo era tan hermosa que dolía mirarme, como mirar el sol. El sol alumbra el mundo entero, pero no es libre. Vive su vida atado. Perdí peso y color. Mi hermana decía que parecía un cadáver. Cuando al fin me ordené, mi familia casi se alegró. Tal vez sería mejor así….

A campo raso

Era joven cuando me fuí de casa. Y por muchos años vagué por ahí. Mi práctica: sentarme, caminar, y esperar. Al principio todo era nuevo. No me dí cuenta cuando mi piel se marchitó y el cabello se volvió gris. Entonces, una mañana, me ví, una anciana. ¿A dónde llegué después de tantos años en…

El portón

Mucho después de cerrar el portón tras salir, todavía les escuchaba: ¿Por qué hablar tanto sobre la muerte? Encuentra un marido para compartir tu cama. Trae niños a este mundo y deja algo aquí luego de partir. Pero desde que invité a la muerte a compartir mi cama, ya no siento soledad ni temo la…

AGUARDÁBAMOS

Aguardábamos la palabra. Y no llego. Estaba allí y aquí aun muda, grávida. Ahora no sabemos si la palabra es nosotros o éramos nosotros la palabra. Más ni ella, ni nosotros fuimos proferidos. Nada ni nadie a esta hora adviene, pues la soledad, es la sola estancia del estar. Y nosotros aguardábamos la palabra. José…

EL PERFUME SENCILLO DEL JARDÍN DEL EDÉN

Las cosas complicadas huelen mal porque la complicación, como la prisa, son inventos del diablo. Por el contrario, los sabios sostienen que “la simplicidad es el sello de la verdad (Simplex sigillum veri)”, y es que la verdad, Emet (אמת) es lo que más molesta al diablo.       “La simplicidad es el […]…

Presencias

Es frio estar aquí, sentada, imaginando una conversación. -Pero, cuantas veces ha sucedido ya- abandonarnos a la ausencia de las palabras para huir del silencio que nos mira de frente. No aquí, mi corazón yace cubierto de sangre. Al norte. En el centro de una modesta iglesia que nunca mencione. Y, mientras nuestra copa sigue…

Verso

L’amor che move il sole e l’altre stelle. (Paradiso, XXXIII, v. 145)

Apágame los ojos

“Aquí permanecemos, donde tú te marchaste. / Cada lugar de abajo quiere ser consolado. / Tiéndenos tu gracia, fortalécenos como con vino. / Pues no se puede hablar aquí de comprender” “Apágame los ojos: puedo verte; / ciérrame las orejas: puedo oírte; / y sin pies puedo andar hacia ti, / y aún sin boca…